Consuma Millon polémica subasta de arte precolombino procedente de México

Top Banner

 
 
 

Cultura
Typography

Una máscara teotihuacana fue de las piezas mejor vendidas, pues alcanzó un precio de 75 mil euros.

Una máscara teotihuacana fue de las piezas mejor vendidas, pues alcanzó un precio de 75 mil euros.

Una máscara teotihuacana, cuya antigüedad oscila entre los años 250 y 600 de nuestra era, fue una de las piezas de arte precolombino procedentes de México mejor vendidas ayer en la subasta Los imperios de la luz, realizada por la Casa Millon en París; ya que fue adquirida por 75 mil euros, a pesar de que no alcanzó el precio de salida contemplado entre 80 mil y 120 mil euros.

Según los resultados publicados en el portal de la subastadora, que puso a la venta 136 lotes, de los cuales 53 procedían de México y, según el dictamen del INAH, sólo 28 son originales, la mayoría de las piezas se remataron por debajo del precio de salida.

Entre las piezas mexicanas mejor cotizadas se encuentran una cabeza maya que data del 600 al 900 d.C. (lote 87), que esperaban vender entre 25 mil y 30 mil euros; pero se remató en 22 mil. Una máscara teotihuacana del 250 al 650 d.C. (lote 51), que se ofreció entre 25 mil y 35 mil euros; se adquirió en 19 mil. Y un vaso maya que data del 900 al 100 d.C. (lote 91), cuyo costo inicial era de  20 mil a 30 mil euros, se adjudicó por 14 mil.

Y sorprendieron lotes como el 48, de un vaso maya decorado que se ofrecía en  9 mil euros y se vendió en 9 mil 600.

Ésta es la segunda subasta de bienes que pertenecen al patrimonio mexicano en seis meses que el INAH y la Fiscalía General de la República no pudieron detener. El 18 de septiembre, la casa Millon remató 120 piezas procedentes de México.

Para el experto en derecho internacional Jorge Sánchez Cordero, el que México no pueda detener estos remates ni repatriar las piezas sustraídas no es un fracaso, “sino que no existen los instrumentos jurídicos adecuados para solicitar la restitución.

Se está trabajando en Cancillería sobre una convención que pueda resolver el problema entre el Estado desposeído, en este caso México, y el tercer adquiriente. Espero que en un futuro se tengan noticias alentadoras para frenar el tráfico ilícito de bienes culturales mexicanos”, comenta.