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En la Coordinación Oriente de la Secretaría de Seguridad del Estado de México, donde, en vez de castigar con cárcel a los malos funcionarios, sólo se les cambia de región, pero en la mayoría de las veces para premiarlos.

En la Coordinación Oriente de la Secretaría de Seguridad del Estado de México, donde, en vez de castigar con cárcel a los malos funcionarios, sólo se les cambia de región, pero en la mayoría de las veces para premiarlos.

Nezahualcóyotl, Estado de México.- Corrupción, conflictos de interés, protección a los amigos, entres y “bailes” siguen siendo religión en la Coordinación Oriente de la Secretaría de Seguridad del Estado de México, donde, en vez de castigar con cárcel a los malos funcionarios, sólo se les cambia de región, pero en la mayoría de las veces para premiarlos.

Tal es el caso del comisario Luis Antonio Salazar Palma, quien fue removido de la zona oriente donde se desempeñaba como Subdirector Operativo Regional y pese a su corrupto historial, en vez de aplicarle la ley y la justicia, fue todo lo contrario, se le premió y el pasado 25 de julio fue nombrado Coordinador en Valle de Bravo, donde seguramente seguirá haciendo de las suyas, pero, con más poder.

El lugar que dejó vacante en zona oriente está ocupado por Carlos Roberto Contreras Valdés, personaje oscuro que hace algunos meses reingresó a la corporación después de haber sido corrido de manera vergonzante por no aprobar los exámenes de Control y Confianza. Aun así se le distinguió y favoreció.

Contreras Valdés hasta hace unos días se desempeñaba como Subdirector Operativo Regional en el Valle de Toluca, pero fue removido del cargo a raíz del escándalo que se generó por los elementos del FAR 1, quienes fueron obligados a dar servicio de vigilancia en el estadio de futbol Nemesio Díaz en Toluca, pese a tener 48 horas de laborar sin descansar, pero, fueron amenazados de perder el empleo si se negaban al servicio.

Este caso provocó que Contreras Valdés fuera “castigado”, cuando en realidad se le premio, al ser enviado a Nezahualcóyotl pero con el mismo cargo que tenía en Toluca. Esto demuestra que engañan a Maribel Cervantes, titular de la SSEM, o bien, se presta a este tipo de abusos, donde convierten al policía estatal en esclavo de intereses ajenos.

Otro cambio que resultó hasta ofensivo, fue el del policía tercero Alejandro Suárez Villaceballos, El Chiquilín, quien durante los últimos dos años se desempeñó como jefe de la Región XXXVIII-Nezahualcóyotl. En este lapso supo sacarle jugo al cargo extorsionando a vendedores de droga y, sobre todo, pasando la charola en negocios particulares a los cuales les brindaba “seguridad”.

Pero, cuando se creyó en el paraíso, le informaron la noche del jueves 26 de julio que sería removido del cargo pero se iría a la coordinación Valle de Bravo como jefe de agrupamiento lo que es un premio, cuando también su lugar era ponerlo de frente ante la ley.

Su lugar lo ocupa ahora Cirilo Alfonso Rabiela Castro quien se venía desempeñando como jefe de turno en los Reyes La Paz y de quien se sabe es toluco y pelagatos del tristemente célebre Marco Antonio Balderas Díaz, El Trompa de Dona, encargado de la Dirección General de Seguridad Pública y Tránsito del Estado de México.

Rabiela Castro tan pronto fue designado en el cargo convocó a una reunión a los diferentes jefes de agrupamiento la tarde del pasado lunes 30 de julio a quienes presumió que él llegaba a trabajar no a robar ni a andar de chismoso, esto en alusión a la supuesta fuga de información que existe en la región, ahora bajo su responsabilidad.

Tras pedir listas de asistencia, documentación e información de los elementos bajo sus órdenes se encerró a piedra y lodo con los jefes de agrupamiento, entre ellos, Juan Carlos Montoya Mercado, El Krilin; Roberto Santos Martell, Adolfo Alberto Crespo López y Víctor Manuel Baltazar García recientemente designado jefe del Segundo Agrupamiento-Neza, quien relevó en el cargo a Benjamín Elizondo Vizcaya a quien la supervisión de Toluca, le detectó la ausencia laboral de varios elementos que son policías voladores y le venían dejando un espléndido botín.

Cabe destacar que en este tipo de reuniones nunca falta el policía lambiscón, agachón como El Krilin que queriendo quedar bien con el  jefe le pone en antecedentes de todos aquellos "negocios" que dejan buen dinero. El nuevo Jefe de Región ya fue enterado de cuáles son las “rentas” que venía cobrando el policía tercero Suárez Villaceballos, El Chiquilín, y se sabe de buena fuente que Rabiela Castro ya comenzó también a pasar la charola.

Por cierto quien se mantiene inamovible en el cargo es el comisario jefe Benito García Rojo, quien se desempeña como Coordinador Oriente y de quien se pensaba que con su arribo ocurrido el martes 3 de abril, la situación iba a cambiar en las regiones que le toca manejar, cosa que no ocurrió. Sólo se ha dedicado a estirar la mano y proteger a policías mañosos.

Martín Ponce/IN